Han pasado 8 años desde que la embarcación Open Arms hiciese acto de presencia en el archipiélago canario. Ahora, casi una década después, ha atracado en Santa Cruz de Tenerife. Su despliegue no responde a ninguna petición oficial y mucho lo ven como todo un pulso al Ejército del Aire y del Espacio, quienes se encargan de manera oficial y exclusiva de la vigilancia y del rescate en esta zona. Una ONG cuestionada por su colaboración con las mafias que trafican con personas.
