El pasado mes de noviembre, algunas acusaciones populares, como VOX o Manos Limpias, instaron al juez Peinado a la retirada del pasaporte, tanto de Begoña Gómez como de su asesora Cristina Álvarez. Como consecuencia, se les prohibiría salir del país y tendrían que comparecer cada quince días. En su momento, el juez lo consideró como una medida innecesaria y desproporcionada. Pero, conforme avanzó la investigación, el magistrado cambió la idea y pidió que ambas investigadas aportarán sus pasaportes. Si no lo hacen, se les sumaría un nuevo delito: el de desobediencia a la justicia.
