La campaña a las autonómicas y municipales del 28 de mayo estuvo marcada por un posible fraude electoral. Ciudades como Melilla, Mojácar o Murcia estuvieron bajo investigación por presuntas tramas de compras de votos. Ahora, poco más de un mes después, el voto por correo vuelve a estar bajo el punto de mira. Comisiones Obreras está acusando al Gobierno de falsear las cifras de solicitud.
