El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha dado la razón a una diseñadora web y creyente cristiana tras haberse negado a trabajar en una boda gay por libertad y motivos religiosos. La justicia ha fallado por seis votos a favor por tres en contra en beneficio de Lorie Smith al considerar que está en su pleno derecho a la libertad de expresión en base a la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.
