Ya no es ciencia ficción. Gómez de Ágreda nos advierte: las armas autónomas que usan IA ya están operativas. Actúan por su cuenta, seleccionan blancos, disparan y matan. Desde el aire, la tierra y el espacio, la guerra se vuelve más incontrolable.

Ya no es ciencia ficción. Gómez de Ágreda nos advierte: las armas autónomas que usan IA ya están operativas. Actúan por su cuenta, seleccionan blancos, disparan y matan. Desde el aire, la tierra y el espacio, la guerra se vuelve más incontrolable.
