Las nuevas tecnologías han abierto nuevos horizontes para los grupos yihadistas, tanto en el ámbito de la propaganda y el adoctrinamiento a través de internet como en el empleo de herramientas cada vez más sofisticadas. El uso de drones con fines operativos, la inteligencia artificial para generar y difundir propaganda o la utilización de plataformas cifradas para captar y coordinar simpatizantes plantean nuevos desafíos para los servicios de inteligencia y las fuerzas de seguridad.
