El avance del terrorismo yihadista en el Sahel supone una amenaza creciente para la seguridad europea. El fortalecimiento de estos grupos aumenta el riesgo de radicalización, favorece las redes de crimen organizado y multiplica la presión migratoria, obligando a Europa, y especialmente a España, a reforzar sus capacidades de inteligencia, defensa y cooperación antiterrorista. Lo analizamos con Luis de la Corte Ibáñez, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y profesor asociado del IEEE.
