El riesgo de una escalada entre Rusia y los países de la OTAN continúa siendo motivo de preocupación para numerosos gobiernos y organismos internacionales. Desde el inicio de la invasión de Ucrania en 2022, el Kremlin ha realizado en varias ocasiones advertencias sobre el posible uso de armas nucleares en determinados escenarios, mientras que Rusia ha modificado su doctrina nuclear y ha desplegado armamento nuclear táctico en Bielorrusia.
