El Banco Central Europeo pretende implantar el euro digital en 3 años. La idea es que conviva con el dinero físico por el momento. Los poderes públicos serían los primeros en asumirlo mientras que el sector privado se mantendría con el sistema financiero actual. Existe muchísima incertidumbre al respecto especialmente por el control de las finanzas de los particulares que podría suponer. ¿Un nuevo golpe contra la libertad?
