Estas declaraciones, realizadas en el contexto del debate sobre la transición energética y el cambio climático, han reavivado la polémica sobre el uso de argumentos ideológicos para defender las políticas medioambientales del Ejecutivo. Mientras el Gobierno sostiene que es necesario abandonar cuanto antes los combustibles fósiles, sus críticos consideran que este tipo de afirmaciones desvían el foco del debate técnico y económico sobre el futuro del modelo energético español.
