La crisis migratoria que azota Europa hace que muchos gobiernos se replanteen las políticas migratorias. Ejemplo de ello es Alemania, que aboga ahora por deportar de forma masiva a todos los inmigrantes irregulares. Mientras tanto, el Gobierno de Sánchez insiste en fomentar el efecto llamada con más dinero para atender a los inmigrantes y con su traslado a la península.
