Cinco años después de la entrada en vigor de la ley de eutanasia en España, más de 1.600 personas han recurrido a esta prestación y las solicitudes siguen aumentando, superando las 500 eutanasias en el último año. Mientras el Gobierno celebra este aniversario con una jornada institucional y promueve reformas para agilizar los procesos, crece el debate sobre los límites de la muerte asistida, especialmente tras casos como el de Noelia. Comunidades como Cataluña, Navarra y País Vasco lideran las tasas de solicitudes, en un contexto en el que España sigue sin contar con una ley estatal de cuidados paliativos que garantice una atención integral a todos los pacientes.
