El mandatario estadounidense lleva dos días sin aparecer en público, esto justo coincide con los poderosos ataques ucranianos a los bombarderos de Rusia. Pero en privado habla una hora con el líder ruso, que promete una respuesta a Kiev.

El mandatario estadounidense lleva dos días sin aparecer en público, esto justo coincide con los poderosos ataques ucranianos a los bombarderos de Rusia. Pero en privado habla una hora con el líder ruso, que promete una respuesta a Kiev.
