Javier García Isac hace un repaso por todas las consecuencias del asesinato de José Calvo Sotelo. Sostiene que no fue un crimen aislado, sino un asesinato de Estado que marcó el derrumbe definitivo de la legalidad de la Segunda República. En su libro ‘José Calvo Sotelo: historia de un crimen de Estado’ defiende que aquel crimen, cometido por fuerzas vinculadas al aparato de seguridad y milicias socialistas, fue el detonante que convenció a muchos de que España había entrado en un proceso revolucionario sin retorno. «Todo lo posterior se habría evitado si los asesinos hubiesen rendido cuentas ante la ley esa noche… pero no fue así. La inacción del gobierno es lo que provoca la guerra y que Franco tomase medidas que se resistía a ejecutar», concluye García Isac.
