Alternativa para Alemania (AfD) se ha consolidado como segunda fuerza parlamentaria tras arrasar en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, con Alice Weidel al frente. El partido combina una agenda antiinmigración con un fuerte euroescepticismo, basado en recuperar soberanía nacional y rechazar políticas europeas como el Pacto Verde. También defiende reducir o eliminar la ayuda alemana a Ucrania y priorizar los intereses nacionales. Con un discurso conservador-libertario, la AfD aspira a «hacer Alemania grande otra vez».
