Desde que Zapatero implantó la Ley de Memoria Histórica allá por 2007, esta ha sostenido un relato sobre 2 puntos: las fosas comunes y los niños robados. Ambos hechos faltan de cifras concretas… es más, las investigaciones forenses han desmentido esos 300.000 «bebés robados» y solo se ha confirmado un caso. La implicación de Baltasar Garzón en estos casos resultó en su inhabilitación como juez por prevaricación en la investigación de los crímenes del franquismo. Ahora, ha sido puesto al frente de «una comisión de la verdad». Así se cumple la profecía de Orwell: “quien controla el pasado controla el futuro y quien controla el presente, controla el pasado”.
