Bildu consigue arrancar a Sánchez un giro a la Ley de Seguridad Ciudadana que le convenga. Se trata, ni más ni menos, que de un pago más del presidente del Gobierno al brazo político de un grupo terrorista. Hace apenas unas horas, además, la prensa internacional ha hecho un brutal repaso a Sánchez por sus ansias de poder: no solo se ve en este tipo de pactos, sino también en todo el entramado que salpica a su esposa, Begoña Gómez, y que no le ha hecho ni siquiera agachar la cabeza.
