José Luis Ábalos ha comparecido como acusado en el Tribunal Supremo por el caso mascarillas, donde se ha desvinculado de cualquier gestión irregular en la compra de material sanitario y ha asegurado que su papel se limitó a dar instrucciones políticas. El exministro ha cuestionado las cifras de dinero no declarado que le atribuye la UCO y ha defendido su actuación, insistiendo en que no ha contratado jamás. Además, ha negado haber influido en la contratación de sus exparejas y ha llegado a sugerir que su exnovia pudo haber sido coaccionada. La Fiscalía solicita para él 24 años de prisión.
