El sistema ferroviario español es un caos. Al siniestro de Adamuz y el accidente de Rodalies en Barcelona, se suman seis días sin servicio de cercanías en Cataluña. En esta ocasión se ha producido una incidencia en el centro de control de Adif, que ha provocado suspensiones, colapsos en carreteras y molestias a los usuarios. El ministro de Transportes menciona un posible ciberataque. La Generalidad reclama dimisiones; se cesa al director operativo de Rodalies y al director general de explotación y mantenimiento de Adif, aunque el presidente de Renfe descarta dimitir. Más de 400.000 pasajeros se ven afectados y otra incidencia interrumpe la circulación entre Reus y Barcelona. En alta velocidad, la rotura de un raíl en la línea Madrid-Barcelona obliga a circular a 80 km/h, provocando retrasos de más de una hora, Talgo ya había alertado del deterioro de las vías.
