Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo protagonizan su primer enfrentamiento en el Congreso tras las vacaciones, intercambiando reproches sobre miedo, corrupción y posibles juicios. Santiago Abascal llama “corrupto, traidor e indecente” al presidente y recibe una reprimenda inmediata de Francina Armengol. Sin embargo, cuando el ministro Félix Bolaños insulta a una diputada llamándola “difamadora y embustera”, la presidenta de la Cámara no interviene, dejando en evidencia una clara doble vara de medir en el debate parlamentario.
