La jueza lo ha vuelto a llamar por dos nuevos posibles delitos: tráfico de influencias y prevaricación. La magistrada ve raro el intento de alquiler de una vivienda en Badajoz antes de conseguir su puesto como jefe de la Oficina de Artes Escénicas. Lo más llamativo son las fechas de los correos donde se habla del cargo y de los mensajes de David Sánchez pidiendo alojamiento en la ciudad extremeña.
