La falta de previsión e improvisación en la regularización masiva de inmigrantes deja imágenes como el asalto a la valla de la embajada de Gambia en Madrid. Además, el nombre de Mohamed se impone entre los nacidos en Andalucía, sobre todo en Almería. El Gobierno defiende que la regularización masiva servirá para impulsar la economía: más empleo, más cotizaciones y más ingresos, pero lo cierto es que las mujeres marroquíes, según su cultura y tradiciones, no trabajan. El 70% de estas inmigrantes que viven en España y están en edad de trabajar, no cotizan a la Seguridad Social.
