Tal vez porque sabe que la nueva fiscal general trata de salirse al paso con nuevos acuerdos con la Fiscalía, Víctor de Aldama prepara una declaración como imputado en el Supremo el próximo día 29 que será la bomba. Una especie de traca final que sitúe en el Gobierno Sánchez la corrupción y las tramas. La sesión de este martes en el Supremo, con las declaraciones de secretarias y jefes de gabinete ha puesto en evidencia que Víctor de Aldama era el perejil de todas las salsas en cualquier ministerio. Así que el “estira-mantas” no se inventaba gran cosa.
