El Tribunal de Cuentas ha revelado graves fallos en la gestión de los ERTE durante la pandemia, otorgados a casi 300.000 empresas, con un alto coste económico. Se perdonaron cuotas a la Seguridad Social de 1,7 millones de trabajadores sin cumplir requisitos, y un 40% de los beneficiarios no retomó su actividad laboral tras el fin de las ayudas. Además, se detectaron fraudes, duplicidades, autorizaciones irregulares y falta de coordinación entre administraciones. La escasez de inspectores ha limitado la detección de fraudes, ya que solo se ha investigado al 4% de las empresas sospechosas.
