España ha autorizado la llegada a Tenerife de un crucero con un brote de hantavirus, después de que Cabo Verde rechazara su atraque, en una decisión que ha generado un fuerte conflicto con el Gobierno canario. La OMS ha elevado a ocho los casos confirmados. El Ejecutivo asegura que no existe riesgo para la población y que los afectados serán atendidos con protocolos sanitarios, trasladando a los pasajeros españoles al hospital Gómez Ulla de Madrid. Sin embargo, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, denuncia falta de información y lealtad institucional, y pide reconsiderar una decisión que considera tomada sin garantías suficientes de seguridad.
