Los ultimátum de Sánchez funcionan. Las declaraciones de los portavoces socialistas delatan que algo está cambiando y que esta semana será definitiva para que el PP culmine un pacto con el PSOE para renovar el CGPJ. El PP, por boca de Borja Sémper, parece olvidar la premisa mayor de los de Feijóo: sólo en Bruselas y ante un mediador de la UE. La condición sine qua non, parece ser tener garantías de que tras el acuerdo o incorporado al mismo, PP y PSOE acuerden reformas de mayor calado que garanticen que los vocales del Consejo sean -en el futuro- elegidos por los jueces. Ustedes y nosotros nos preguntamos: ¿Para terminar así, porque los desencuentros se han mantenido durante 2.000 días? Si el acuerdo es un reparto para este CGPJ y nuevas normas para el próximo, habrá sido una rendición de los planteamientos de máximos del PP
