Antes de marcharse de vacaciones, Pedro Sánchez afrontó un revés en el Congreso con el rechazo del decreto antiapagones y la retirada de otras iniciativas clave por temor a nuevas derrotas. La presidenta de la Cámara, Francina Armengol, ha bloqueado 25 leyes, muchas atascadas en fases iniciales para evitar votaciones comprometidas, y ha maniobrado para reducir el control parlamentario sobre el presidente, especialmente en torno a los casos de corrupción que afectan al PSOE. Esta estrategia refleja una fuerte parálisis legislativa en su segundo mandato, con un ritmo de aprobación de leyes muy inferior al de su primera etapa de Gobierno.
