El calendario empieza a correr y las negociaciones de Sánchez con Junts sobre la ley de están encalladas. En las ultimas 48 horas los socialistas lo están intentando todo: «limitar las instrucciones en el tiempo» y «retorcer el brazo a los fiscales» para que declaren que lo de Cataluña no constituye un fenómeno de terrorismo. Junts no se bajará de sus posiciones de máximos: quieren blindaje para su líder y Sánchez no se la puede dar, al menos de forma inmediata como ellos quieren dentro del texto. Las negociaciones están en este momento en punto muerto, y hasta el propio Iglesias lo reconoce
