La apertura del Año judicial está rajando como un melón al poder judicial. Hoy es la víspera y hoy tenemos clara la fractura. Los vocales llamados conservadores del CGPJ (que son 10) firman una carta pidiendo a la presidencia, Isabel Perelló, que pida al Fiscal General –a punto de ser sentado en el banquillo – que no acuda para no tensionar al poder Judicial, ni salpicar al jefe del Estado. Lo mismo piensan las asociaciones de Fiscales y jueces. En Moncloa deberían preguntarse: ¿cómo el FGE puede dirigirse mañana a los magistrados del Supremo que deben decidir, más pronto que tarde, que se abra juicio oral contra Álvaro García Ortiz?
