Queda un mes de plazo para que el Congreso avale los dos decretos ley anticrisis por la guerra de Irán y aparecen escenarios que complican incluso la aprobación del decreto de precios energéticos, que era el más fácil. El PP, tras la lectura de lo publicado el sábado en el BOE, plantea dos objeciones para aprobarlo. La primera -y es antigua- es que el Gobierno no compensa en el IRPF el aumento fiscal consecuencia de la inflación y aumento de las precios que ya se empieza a notar. La segunda pega es que el decreto esconde una pretensión “ómnibus” es decir, tratar de colar cosas que no procede, como el cierre “inmediato” de las centrales nucleares. ¿Y si el PP votara que no? Pues volveríamos a la casilla de salida y el Gobierno tendría que discriminar o asumir alguna de las medidas criticadas por el principal partido de la oposición.
