Tras años de sanciones parciales y recortes Europa cierra el grifo al gas ruso en 2027. (**) El veto se impondrá en dos fases: en diciembre de 2026 se acabarán las importaciones de gas natural licuado y un año después, en noviembre de 2027, lo harán las de gas por gasoducto. La decisión ataca una de las principales fuentes de ingresos de Moscú: al inicio de la guerra, Rusia suministraba más del 40 % del gas importado por la UE. El volumen se ha reducido al 15% aunque hay países como Hungría, Eslovaquia o Austria muy dependientes. Otros, como España llegaron a duplicar sus compras en plena invasión de Ucrania. Junto con Francia y Bélgica, nuestro país ha llegado a totalizar el 80% de las importaciones a Europa. La prohibición provocará una subida en la factura de la luz, especialmente en países como Alemania, Hungría e Italia.
