Rafael Pérez, número dos del Ministerio del Interior y mano derecha de Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado su dimisión tras siete años en el cargo, alegando motivos personales y familiares. Su salida se produce en medio de la tensión entre Interior y la UCO, vinculada a una supuesta operación clandestina del PSOE para desacreditar a esta unidad. Durante su gestión, Pérez estuvo involucrado en polémicas como el contrato de compra de balas a Israel por 6,6 millones de euros y su declaración como testigo en la comisión del ‘caso Koldo’, relacionada con contratos millonarios de mascarillas bajo investigación judicial por corrupción.
