La tensión del PSOE y los socios se ha trasladado hoy a la Junta de Portavoces. El PP y todos los socios menos Bildu votaron a favor de adelantar la comparecencia de Sánchez a mañana, pero Armengol se opuso. Ella asegura que se necesita unanimidad para alterar el orden del día, pero esto es lo que dice el reglamento: según las normas del Congreso, el pleno puede ser alterado a petición de dos Grupos Parlamentarios o de una quinta parte de los miembros de la Cámara. Sánchez, por tanto, no dará explicaciones hasta el 9 de julio, casi un mes del después del cese de Cerdán.
