Moncloa está utilizando la violencia de genero para alejar a la opinión pública de la critica a Pedro Sánchez. En un solo día, la denuncia de dos empleadas contra el cantante Julio Iglesias por presuntos abusos y agresiones sexuales, ha servido para incendiar las tertulias de las Telepedro en lugar de hablar de Begoña, de Ábalos de Koldo. Naturalmente la presunción de inocencia ha quedado al margen. Por si hubiera dudas, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, se reunió en su despacho con la denunciante de supuestos abusos del expresidente del Gobierno, el fallecido Adolfo Suárez. Le ha prometido que el Gobierno quitará el nombre del ex presidente del aeropuerto madrileño, si la denuncia prospera.
