Esquerra ha logrado una reivindicación histórica: la aplicación del principio de ordinalidad. Esto no es otra cosa que un mecanismo para contrarrestar la solidaridad entre regiones que no está ni en la Constitución ni en la ley de financiación española. ¿Qué implica? Que las comunidades más ricas lo sigan siendo después de redistribuir los recursos. Estas son las tres autonomías que más impuestos recaudan y que por tanto saldrían más beneficiadas tras el acuerdo. En el otro lado, Extremadura, La Rioja y Asturias tienen la peor capacidad tributaria.
