Irene Montero reabren un debate incómodo: la reinserción del agresor frente a una víctima que nunca puede empezar de cero mientras ERC y Podemos pretenden abanderar un frente izquierdista que unifique los partidos y consiga dominar dentro del Ejecutivo. Una polémica que ya no es solo política sino que plantea qué pesa más en la agenda pública: la estrategia ideológica o la protección real de quienes sufren el delito.
