La polémica negociación entre el Gobierno y Junts no ha sentado del todo bien en las filas socialistas. Y es que algunos diputados se enteraron en el último momento del acuerdo que su partido había alcanzado con los independentistas. El desconcierto era bestial en el PSOE. Tanto es así, que algunos presidentes autonómicos como García-Page ya han mostrado su malestar. Incluso ha tachado a Junts de partido supremacista y xenófobo. Pero el malestar no es solo dentro del PSOE, también es en Sumar. En el partido de Yolanda Díaz muestran preocupación y creen que va a ser difícil vender el acuerdo como progresista. En este sentido, la vicepresidenta ha querido lanzar una advertencia. Para intentar calmar las aguas, a Sánchez se le ha ocurrido reunir el próximo sábado a todos sus ministros en la finca de Quintos de Mora, en los Yébenes. Un encuentro del que no trascenderá su contenido
