Moncloa ya se prepara para los fastos por el aniversario de la muerte de Franco con una meta clara: borrar cualquier rastro de la dictadura de la España moderna. El Gobierno tienen en el punto de mira 4.000 vestigios (calles, placas, o edificios) que hacen referencia al franquismo y que urge, claro, eliminar cuanto antes. Esto salpica hasta a seis pueblos, que tendrán que cambiar de nombre por alusiones al general.
El catalogo incluye, además del Valle de los Caídos, monumentos como el Arco de la Victoria de Madrid, erigido entre 1950 y 1955 para rememorar el triunfo de Franco en la Guerra Civil, o el Monumento a la Victoria en Santa Cruz de Tenerife. Solo se salvan aquellos protegidos por motivos artísticos, que no se retirarán.
