Pedro Sánchez ha hecho suyo el lema del ‘No a la guerra’ que sus ministros repiten y defienden públicamente como señal de distancia con la estrategia militar de Donald Trump en Irán. Sin embargo, las decisiones del Ejecutivo apuntan en otra dirección: el Gobierno aprobó hace menos de un año elevar el gasto militar al 2 % del PIB para cumplir con la OTAN, ha destinado más de 10.400 millones de euros a modernizar las Fuerzas Armadas, ha impulsado programas militares, comprado armamento y desplegado tropas en Europa del Este.
Además, tras el estallido del conflicto en Oriente Próximo, España ha enviado la fragata Cristóbal Colón a Chipre y ha reforzado el escudo antimisiles en Rota —junto al papel logístico de la base de Morón—, mientras el país también bate récord en exportaciones de armas y munición.
