Tres meses después de su última entrevista, Pedro Sánchez reaparece en medios catalanes reconociendo públicamente los incumplimientos y retrasos con Junts. Anuncia un real decreto para flexibilizar inversiones y obligaciones fiscales, además de ceder a Cataluña la gestión de ciertos funcionarios locales, como secretarios, interventores y tesoreros. El Gobierno depende de los votos de los siete diputados de Junts, por lo que Sánchez busca recuperar la mayoría. Los independentistas celebran el reconocimiento del incumplimiento, aunque insisten en que “ya es tarde”.
