Fernando Paz cree que la crisis de los menores inmigrantes se solucionaría con voluntad política. «Se les podría devolver en un abrir y cerrar de ojos», explica el historiador, que denuncia la «farsa» detrás de este asunto. «Ni son menores de edad ni vienen solos. Yo se los mandaba todos a Moreno Bonilla, que siempre presume de tener un corazón más grande del resto», añade.
