El primer ministro británico, Keir Starmer, atraviesa una crisis de autoridad sin
precedentes tras el descalabro sufrido por el Partido Laborista en las elecciones locales
de la semana pasada. En Westminster ya no se discute si el primer ministro está
debilitado, sino cuánto tiempo podrá seguir en Downing Street antes de verse obligado
a dimitir.
La rebelión interna se precipitó después de que sindicatos y concejales laboristas
reclamaran públicamente un cambio de liderazgo. Muchos consideran que Starmer ha
perdido conexión con el electorado tradicional del partido.
Hasta 80 diputados laboristas han manifestado su pérdida la confianza en Starmer y
muchos más mantienen conversaciones sobre su posible sucesión. Incluso parece que
miembros del Gobierno habrían pedido que considere abandonar el cargo para evitar
una derrota histórica frente a Reform UK en unas futuras elecciones generales. La crisis
llegó esta semana a un punto que podría ser de “no retorno” con la dimisión del
Secretario de Salud, Wes Streeting que pretende postularse como sucesor de Starmer.
Entre sus posibles sustitutos destaca Andy Burnham, alcalde de Manchester y figura
muy popular entre las bases laboristas. Varios sectores del partido ven en él una
opción capaz de reconstruir la coalición electoral tradicional del laborismo.
Otra figura que optará a la sucesión será la ex – viceprimera ministra Angela Rayner,
con influencia considerable entre el sector más izquierdista del laborismo. Tras dimitir
el pasado septiembre por un escándalo de evasión de impuestos, se ha apresurado a
regularizar su situación fiscal para presentarse a la contienda.
Por su parte, el ya exsecretario de salud Wes Streeting representa al ala moderada y
reformista del partido. Según sus allegados, las últimas reuniones de gabinete han
supuesto una tensión creciente entre él y Starmer hasta precipitar la dimisión de
Streeting.
Aunque Starmer insiste públicamente en que seguirá al frente del Gobierno, en
Londres crece la sensación de que la batalla por su sucesión ya ha comenzado.
