Cuando todavía no se ha cumplido un año del primer presupuesto del gobierno laborista de Keir Starmer, en el que se batió el record de subida de impuestos en medio siglo, la canciller de economía, Rachel Reeves, se ve abocada a un nuevo aumento. Incumplirá así la promesa que hizo hace un año de no realizar nuevas subidas de impuestos en esta legislatura.
