Tal día como hoy, 16 de octubre de 1944, partían desde sus bases en Francia las fuerzas del Partido Comunista que se proponían invadir España por el valle de Arán para derribar al gobierno de Franco. La intentona terminó en estrepitoso fracaso.
La idea se le había ocurrido al líder del PCE en el interior (de España), Jesús Monzón, y había sido autorizada por los órganos del partido en Madrid y Moscú: agrupar a viejos combatientes rojos de la guerra civil y a guerrilleros comunistas de la resistencia francesa e invadir la España de Franco. Monzón estaba seguro de que el pueblo, al ver cerca su liberación, se sublevaría y engrosaría las filas de la guerrilla. Pero no fue eso lo que pasó.
El 3 de octubre de 1944, los primeros guerrilleros de Monzón empiezan a asomar por Roncesvalles. En los días siguientes, más unidades penetran en distintos puntos del Pirineo: Roncal, Huesca, Lérida. Nadie acudió a saludar a los liberadores. Al revés, aquella zona seguía siendo tan tradicional y conservadora como en 1936. Después de algunas escaramuzas en general desafortunadas, las columnas guerrilleras se repliegan de nuevo hacia Francia. Pero no estaba todo perdido: el punto fundamental del ataque era el Valle de Arán, el único lugar que podía ser aislado del resto de España tomando una única plaza, el puerto de la Bonaigua. Bajo el mando de Vicente López Tovar, oficial del Quinto Regimiento en la guerra civil y coronel en la Resistencia francesa, tres columnas guerrilleras parten de suelo francés Entre el 16 y el 17 de octubre. Dos días después penetran por Benasque, el valle del Gállego y el Port Vell con el objetivo de converger en Viella, tomar la ciudad y cerrar literalmente el Valle de Arán. Si eso se conseguía, el inminente invierno haría el resto: Arán quedaría protegido por las nieves y allí podría establecerse el nuevo gobierno español antifranquista. Los primeros compases de la operación fueron esperanzadores: los guerrilleros arrollaron a las escasas guarniciones de la guardia civil en la comarca. Pero la suerte no tardaría en cambiar.
Los comunistas sobreestimaron la simpatía del pueblo hacia los comunistas y subestimaron la capacidad de respuesta del ejército de Franco. El capitán general de Cataluña era, desde el año anterior, el general Moscardó, el del Alcázar de Toledo. Moscardó reacciona con rapidez. El mismo día 19 ya ha organizado un dispositivo de defensa en torno a Viella y ha colocado tropas en el punto clave de la Bonaigua. La ventaja estratégica, ese único punto de cierre del Valle, se convierte ahora en una ratonera para los invasores. Una semana después aparece de repente Santiago Carrillo y desde el centro de operaciones en Francia ordena retirada. De hecho las fuerzas de Monzón ya se estaban replegando. Dejaban sobre el campo un mínimo de 588 muertos; las bajas causadas al enemigo no llegaron a las 250.
Otros hechos:
1472: La Corona de Aragón recupera el Rosellón y la Cerdaña por la Paz de Pedralbes.
1538: El joven marinero Andrés de Urdaneta se enrola en la expedición de Alvarado a las Indias. Terminará descubriendo las corrientes del Pacífico.