Tal día como hoy, 22 de octubre de 1948, el Partido Comunista de España, siguiendo instrucciones de Stalin, decidió “abandonar la lucha armada”, es decir, desmantelar la red de guerrillas, “el maquis”, que mantenía en España y desactivar los atentados terroristas. Algunos se opondrán. El PCE no dudará en aniquilarlos.
La decisión de abandonar la lucha armada no fue, en efecto, de los comunistas españoles, sino de Stalin. Esta historia empieza en el mes de agosto, cuando el dictador soviético convoca al Buró Político del PCE. “La entrevista nos hacía mucha ilusión pues entonces el prestigio de Stalin era inmenso y en ese tiempo millones de personas hubieran envidiado nuestra suerte”, dice Santiago Carrillo en sus memorias. La delegación del PCE estaba compuesta por Dolores Ibárruri, Francisco Antón y Carrillo. Stalin les recibió al caer la noche. Junto a él se sentaban Molotov, ministro de Asuntos Exteriores y vicepresidente, Kliment Voroshilov, el hombre fuerte del Ejército Rojo, y Mijail Suslov, el ideólogo oficial del marxismo-leninismo, supervisor de las depuraciones. ¿Qué quería Stalin? Imponer una nueva línea. Hasta ese momento, la estrategia del PCE había consistido en simultanear la acción guerrillera en zonas rurales con el terrorismo urbano y la agitación obrera, para provocar una insurrección contra el régimen de Franco. Stalin ordenaba un cambio radical: se acabó la agitación, a partir de ahora el PCE tendría que intentar penetrar en las estructuras del régimen de Franco a través de los sindicatos verticales. Había que colocar a los militantes en las organizaciones del franquismo. Y desde allí, desde dentro, crear las condiciones para, un día, forzar la revolución.
El cambio fue un verdadero shock para Carrillo y los suyos, pero obedecieron y lo hicieron con el estilo que entonces era norma en el comunismo: denuncia, depuración y purga. Así caerá el líder del comunismo catalán, Comorera, denunciado ante la policía de Franco por los propios comunistas. El viejo comité central de la posguerra quedará completamente desarticulado. Entre 1948 y 1950 fueron expulsados del partido cerca de mil militantes, y muchos de ellos por vía violenta. Particularmente cruenta será la depuración en el maquis, la guerrillas que el PCE mantenía en zonas rurales, frecuentemente dedicadas al simple bandidismo. Según Líster, el PCE utilizará la orden de retirada como un instrumento para la liquidación física de no pocos de estos líderes guerrilleros.
El hecho, en todo caso, es que Stalin tenía razón. A partir de 1948, el cambio de estrategia permitirá a los comunistas convertirse en la única oposición real al régimen de Franco.
Otros hechos:
1768: Carlos III dicta nuevas ordenanzas sobre régimen de los ejércitos.
1778: Nace en Motril, Granada, el político y escritor Javier de Burgos, creador de la división provincial que aún hoy perdura.
1859: El Gobierno liberal de O’Donnell declara la guerra a Marruecos.
1945: Franco promulga la Ley de referéndum, una de las leyes fundamentales del régimen.