El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha acordado este miércoles por unanimidad declarar idónea a Teresa Peramato para ejercer como fiscal general del Estado, un paso clave después de la salida de Álvaro García Ortiz, condenado por el Tribunal Supremo. Su designación contrasta con la del propio García Ortiz, el único candidato al que el órgano de gobierno de los jueces calificó como “no idóneo” para el cargo.
El informe aprobado por el CGPJ destaca la trayectoria especializada de Peramato en la lucha contra la violencia de género, así como su amplia experiencia en la carrera fiscal, factores que han pesado en una valoración “técnica e inequívocamente favorable”. Con este aval institucional, el Gobierno avanza en el proceso para su nombramiento definitivo, que deberá recibir ahora el visto bueno del Consejo de Ministros. La elección de Peramato se interpreta además como un movimiento para restablecer estabilidad en la Fiscalía General del Estado, tras meses de tensiones derivadas de la situación judicial de García Ortiz.