GRUPO DE CONTACTO

Borrell rechaza romper relaciones con Maduro y la UE mantendrá el diálogo

|

El ministro de Asuntos Exteriores ha considerado «desproporcionado» que España y el resto de la UE tomen medidas para romper las relaciones diplomáticas con Maduro, en represalia por que el régimen no permitiera el domingo la entrada de un grupo de eurodiputados del Partido Popular Europeo.

«Durante la reunión con los ministros, hemos discutido el caso y lo hemos lamentado pero no hemos discutido la posibilidad de que la UE interrumpa el trabajo del grupo de contacto internacional«, ha explicado la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, en rueda de prensa al término de la discusión.

«Al contrario, todos los Estados miembros han reafirmado lo crucial que es tener este instrumento que, probablemente, es el único que podemos utilizar para estar al mismo tiempo en contacto con los actores relevantes y el objetivo claro de elecciones democráticas, pacíficas, anticipadas como resultado a la crisis», ha zanjado.

El vicepresidente primero del Grupo PPE y portavoz de la delegación española del PP en el Parlamento Europeo, Esteban González Pons, uno de los cuatro eurodiputados expulsados por Caracas, ha exigido este lunes a la Unión Europea que se retire del grupo de contacto, sancionar al canciller venezolano por no permitir su entrada y la retirada de las credenciales de los embajadores de Maduro en la UE.

Aunque de antemano «había una concienciación» de que «el acceso iba a ser denegado» porque tanto la jefa de la delegación de la UE como el embajador español en Venezuela estuvieron implicados, Mogherini ha lamentado a título personal «el hecho de que no fueron autorizados a entrar» en Venezuela porque, en su opinión «habría sido bueno» para que tuvieran «reuniones relevantes» aunque, en privado, fuentes europeas admiten que ha sido un movimiento «contraproducente».

Suscríbete a nuestro nuevo canal

Mogherini ha dejado claro que el grupo de contacto internacional también fue solicitado por la Eurocámara y ha avanzado que por ahora «no hay dificultades» para que se desplace una misión técnica de la UE y Uruguay esta semana a Caracas, acordada en la reunión del grupo de contacto internacional en Montevideo, de la que ha informado en el almuerzo a los Veintiocho.

La jefa de la diplomacia europea ha insistido en que el bloque y la Eurocámara tienen «la misma posición» sobre la «legitimidad de la Asamblea Nacional y su presidente» Juan Guaidó y «la necesidad de que haya una solución democrática y pacífica» a la crisis venezolana.

Mogherini también ha dejado claro que la opción de «añadir nombres a la lista» de 18 altos cargos venezolanos sancionados por la UE por la represión interna y obstruir el funcionamiento de las instituciones democráticas en el país «es una posibilidad sobre la mesa».

«Por ahora nos centramos en el trabajo del grupo internacional pero la posibilidad de introducir más medidas restrictivas sigue», ha dicho, al tiempo que ha dejado claro que la UE descartará medidas que pueda afectar «a la población ni la economía del país».

Un total de ocho países -España, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Finlandia, República Checa y Dinamarca- insisten en la necesidad de mantener sobre la mesa la opción de más sanciones, según han explicado a Europa Press fuentes diplomáticas.

Próxima misión técnica

La misión de altos funcionarios de la UE, que se desplazará 20 y 21 de febrero a Caracas, tiene previsto reunirse con «los actores nacionales relevantes para discutir las condiciones y garantías para nuevas elecciones y la entrega de ayuda humanitaria en línea con los principios humanitarios», han explicado fuentes europeas a Europa Press.

Mogherini ha explicado que la misión que se desplazará a Caracas se reunirá «con todos los actores diferentes y relevantes con el objetivo claro que es la razón de ser del grupo de contacto internacional que es la preparación, la apertura del espacio para una solución democrática y pacífica a la crisis, con nuevas elecciones presidenciales», insistiendo en que estas deben ser «anticipadas» y ha dejado claro que el bloque rechaza «categóricamente» cualquier «escalada militar alrededor o dentro del país».

También ha dejado claro que la ayuda humanitaria debe canalizarse «a través de los canales adecuados » y no debe utilizarse para «otros motivos que no sean el de hacer llegar» la ayuda a la población que lo necesita.

Borrell rechaza romper relaciones

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Josep Borrell, ha considerado este lunes «desproporcionado» que España y el resto de la Unión Europea tomen medidas para romper las relaciones diplomáticas con Venezuela, en represalia por que el régimen de Nicolás Maduro no permitiera el domingo la entrada de un grupo de eurodiputados del Partido Popular Europeo.

En una rueda de prensa en Bruselas, Borrell ha subrayado que «naturalmente» España condena el veto a los parlamentarios ‘populares’ y ha recordado que desde su Ministerio se han hecho gestiones para tratar de «facilitar» su entrada al país, pero ha querido dejar claro que no viajaban en nombre de una institución europea, sino que se representaban «a sí mismos».

Preguntado si no cree contradictorio reconocer al líder de la oposición y presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presidente encargado de Venezuela y, al mismo tiempo, mantener los canales diplomáticos abiertos con Caracas, el jefe de la diplomacia española ha advertido de que «no es un caso particular» y que el resto de países de la UE están en la misma situación.

«Tenemos todo el interés del mundo en mantener la presencia diplomática activa en Venezuela», ha indicado Borrell, para después recordar que el elevado número de ciudadanos españoles que viven en este país.

Así las cosas, el ministro ha considerado «desproporcionado» pedir a España que se retire del grupo de contacto o que se anulen las credenciales al embajador de Maduro en Madrid, si bien ha querido subrayar que el Gobierno hizo «todo lo posible» para que dejaran entrar el domingo a los eurodiputados del PPE.

«Hay que distinguir entre una misión del Parlamento europeo y un viaje que organizan los eurodiputados representándose a sí mismos o, en todo caso, representando a los grupos políticos al que pertenecen. No es lo mismo», ha expresado Borrell.