Julio Ariza analiza la creciente preocupación ciudadana ante el elevado gasto público destinado a los menores extranjeros no acompañados (menas), que en algunos casos supera los 5.000 euros mensuales por persona. Mientras tanto, miles de españoles carecen de recursos para acceder a servicios básicos como atención dental, gafas o medicamentos.
¿Es sostenible este modelo de acogida? ¿Se está protegiendo adecuadamente a los ciudadanos, especialmente a los más vulnerables?
