Hoy está declarando ante la Audiencia Nacional Mercedes González, directora general de la Guardia Civil. Y no estamos hablando de un cargo menor ni de una figura secundaria dentro de la estructura del Estado. Hablamos de la máxima responsable política de uno de los cuerpos de seguridad más importantes de nuestro país. Su comparecencia se produce en el marco del conocido como caso Leire, una investigación que, lejos de apagarse con el paso de los meses, sigue creciendo y acercándose cada vez más a los centros de poder. La Fiscalía y el juez tratan de esclarecer si determinados mecanismos internos de la Guardia Civil pudieron ser utilizados para presionar, controlar o desacreditar a agentes que investigaban causas especialmente sensibles para el Gobierno y para el PSOE. Lo relevante no es únicamente que declare Mercedes González. Lo relevante es que cada semana aparece un nuevo nombre.
