El acuerdo alcanzado ha reavivado el debate político sobre el futuro de la soberanía y el alcance de las concesiones realizadas por el Gobierno. Mientras tanto, vecinos, trabajadores y empresarios del Campo de Gibraltar siguen pendientes de cómo afectarán las nuevas medidas a la movilidad, la economía y las relaciones transfronterizas en los próximos años.
